Ciudadanas y ciudadanos de Bolivia:
El 4 de enero me comprometí con ustedes
a poner en consideración del país mi programa
económico al final del mes que ha concluido el día
de ayer.
Quiero empezar por decirles que la idea fundamental
sobre la que hemos trabajado es la idea de proponer una línea
de acción de largo plazo que sea distinta y que marque
algunos objetivos muy claros referidos a la reactivación
económica, al fomento a la exportación, la generación
de trabajo y a la idea global de solidaridad.
En el pasado, cuando el país afrontó
circunstancias tan difíciles como ésta, todo el
trabajo y esfuerzo se inclinaba a resolver el problema fiscal,
es decir, a buscar el equilibrio del Presupuesto General de
la Nación que atraviesa una crisis muy grave traducida
en un déficit del 8 por ciento.
Probablemente este enfoque generó ortodoxia,
generó una visión unilateral de las cosas, y no
combinar el equilibrio fiscal con el resultado vital de crecimiento
y fomento a nuestra economía.
Este es el giro que queremos dar en este mensaje,
un giro que tiene que ver con lo que yo dije al comienzo del
año: la necesidad de que el Estado tome un papel protagónico
en incentivar determinados caminos de nuestra economía,
participar en la generación de impulsos y de fomento
específico para que la economía se reactive de
verdad.
En consecuencia, el elemento básico del
cambio es que aunque nos preocupa el tema fiscal -lo expresé
con claridad hace algunos días- no podemos resolverlo
todo por la vía de solucionar el déficit fiscal.
Tenemos que decirle al país que éste
es un camino distinto, el comienzo de una lógica que
espero sea la lógica económica que va a seguir
mi gobierno durante toda mi gestión constitucional.
UNA NUEVA VISION DE LA ECONOMIA
¿En qué consiste esta combinación
y esta nueva visión de la economía del país?
En varios temas concretos que quisiera dividir en seis partes:
La primera parte: la austeridad. La señal fundamental
que usted está esperando es que yo gobierno, le demuestre
al país que voy a ser austero, que voy a gastar menos,
que voy a ser transparente, que voy a luchar contra la corrupción.
Por lo tanto, un programa de austeridad creíble es lo
primero que yo tengo que mostrarle al país para hablar
de nuestro plan económico.
En segundo lugar: la producción, exportación
y generación de trabajo; cómo concebimos este
impulso medular que necesita la economía boliviana.
En tercer lugar: la solidaridad. La lucha contra
la pobreza traducida en acciones concretas que fortalezcan los
mecanismos ya existentes y que, sobre todo, permitan que la
cooperación internacional llegue rápido a Bolivia.
El cuarto tema: la infraestructura vial. Cómo
concebimos un impulso económico fuerte a los programas
que tenemos que llevar adelante para mejorar y ampliar nuestras
carreteras y nuestra estructura vial en general, para hacer
un país más competitivo.
En quinto lugar, un compromiso importantísimo
que fue asumido a partir de la crisis de octubre: la modificación
de la Ley de Hidrocarburos.
Y, en sexto lugar: ¿cómo queremos
combatir el hueco del déficit fiscal?, ¿qué
tenemos que decirle al país en torno a los nuevos impuestos?
y ¿cuál es exactamente el mecanismo para cerrar
esa brecha terrible de 414 millones de dólares no financiados
que tenemos por delante?
Para cubrir este desafío, no voy a hablar
simplemente de buenos deseos, de principios o de grandes ideas.
Voy a incluir con este mensaje, 23 decretos y 3 proyectos de
ley. Este conjunto de medidas traducen -en buen romance y espero
que con resultados- los temas de los que voy a hablar ahora
y en detalle:
AUSTERIDAD: tenemos que gastar menos.
Austeridad. Usted quiere un Estado que gaste menos,
usted quiere un Presidente que de hecho reduzca su salario y
un Poder Ejecutivo que -en sus más altas jerarquías-
le demuestre a Bolivia que es capaz de sacrificarse.
Se acabaron los pluses en el Poder Ejecutivo
¿Qué es lo que estamos haciendo en este tema?
Primero decirles que el mecanismo salarial del gobierno tenía
dos componentes: el sueldo en planilla y el plus. ¿Desde
cuándo? Desde hace ya varios gobiernos.
Los pluses no son un mecanismo que se inventó
el anterior gobierno, son un mecanismo inventado desde hace
varias gestiones presidenciales. El plus es la forma disfrazada
de aumentar radicalmente el salario de un ministro, de un viceministro,
de un director general.
Vamos a hacer dos cosas: primero, reducción
de nuestro salario en planilla. El Presidente de la República
ganaba 29.900 bolivianos al mes, y ahora va a ganar 26.900;
una reducción del 10% aproximadamente. Los ministros,
viceministros y directores generales van a reducir sus salarios
en planilla en aproximadamente un 5%.
Pero lo más importante es que en realidad
las y los ministros, viceministros, directores generales van
a reducir su salario en más del 50% porque los pluses
-que eran parte de los gastos reservados- representaban como
promedio que los ministros ganaban 5.000 dólares; los
viceministros, 4.000 dólares y los directores generales;
3.000 dólares.
Es decir que tú recibías en planilla
tu salario -alrededor de 2.300, 2.400 dólares- y por
debajo te daban un plus de 2.600, 2.800 para sumar un total
de 5.000 dólares. Eso se anula de manera clara y categórica.
Se anula de los gastos reservados y no va a aparecer en ningún
otro ítem.
El concepto de gastos de representación
no supera los dos millones de bolivianos al año. Para
que no haya confusiones, esos gastos de representación
tienen que ver con el conjunto de obligaciones y con la responsabilidad
que tienen las altas autoridades del Estado. No se va a disfrazar
ningún plus.
GASTOS DE ESTADO: DISMINUIDOS Y CONTROLADOS
Vamos, en consecuencia, a reducir los gastos reservados
de 140 millones de bolivianos al año a 60: mucho más
de la mitad. Es decir, hemos reducido más de un 60 por
ciento los gastos reservados, no solamente eliminando los pluses,
sino racionalizando los gastos de seguridad.
El país necesita gastos reservados, necesita
garantizar su seguridad a través de ellos y tenemos que
trabajarlos de esa manera. ¿Cómo garantizamos
que se use bien los gastos reservados y que sean adecuadamente
fiscalizados? Estamos acompañando un Decreto de Gastos
Reservados que define que no se puede utilizar ese dinero para
otros temas que no sean seguridad. Solamente el Ministro de
Gobierno y el Ministro de la Presidencia tienen acceso a gastos
reservados y ambos tienen que rendir cuentas ante el Contralor
General de la República. El Decreto establece que cuando
el Contralor no confía en un rendimiento, puede hacer
público aquel gasto excesivo en el que considera que
se ha cometido un exceso; de modo que ese momento, ese gasto
excesivo puede dejar de ser un gasto reservado. esta es
la idea básica del decreto aprobado para garantizar que
los gastos reservados tengan un definido espacio en el que se
va a trabajar.
Vamos a reducir en 5% el gasto corriente de la
administración pública. Globalmente se disminuirá
-además de la reducción de los salarios- en 5%
los gastos de la administración pública. Se rebaja
en 10% las consultorías y se limita el salario de los
consultores de línea al de un director general. Era un
exceso y una barbaridad lo que se estaba haciendo con las consultorías
y aquí estamos marcando un límite racional. Se
elimina las contrataciones de personal eventual, se suprime
las acefalías; se establece claramente límites
a los gastos en telefonía, en gasolina. No se va a comprar
ni un solo vehículo más del Tesoro General de
la Nación para cualquier repartición del Estado
y vamos a eliminar el uso de vehículos por debajo de
determinada jerarquía.
Se prohíbe el pago de horas extras y finalmente,
Contralor, Presidente del Banco Central y superintendentes no
ganarán más que un ministro de Estado. No puede
ser que las máximas autoridades de ese espacio del Poder
Ejecutivo ganen igual que el Presidente de la República.
Este es un mecanismo real, objetivo y tangible
de austeridad que esperamos sea entendido de este modo. Va acompañado
de un decreto de gastos reservados, va acompañado de
un decreto de simplificación de trámites para
que las y los ciudadanos comunes sepan que en un plazo máximo
de 60 días, los ministerios tienen que adecuarse a que
usted conozca qué pasos dar para realizar un trámite,
cuánto le cuesta y qué funcionario es responsable
de él.
Ya en el Ministerio de Trabajo ese mecanismo ha
comenzado a ser efectivo, y esperamos que eso facilite no solamente
el trámite burocrático sino el trámite
productivo: cómo inscribe su empresa, cómo genera
usted la formalidad que estamos buscando. Este es un elemento
central.
Finalmente, acompañamos este proceso con
un Decreto de Acceso Libre a la Información. Queremos
transparentar nuestro trabajo, que usted sepa cuánto
ganamos, qué presupuesto tenemos y que usted le pueda
pedir a cualquier institución del Estado la información
que requiera y no se le pueda restringir, salvo aquella que
está vinculada a la seguridad nacional.
PRODUCCION NACIONAL: compro boliviano
El segundo tema troncal: producción, trabajo y exportación.
Este es un aspecto básico en el que verdaderamente
creemos que estamos dando un giro, un giro de una orientación
ortodoxa muy declamativa para fomentar la exportación
y la producción, pero muy poco efectiva para lograr ese
resultado.
Primer elemento: el decreto que se llama Compro
Boliviano. ¿Qué quiere decir el Estado compra
boliviano? Vamos a dar prioridad a la producción nacional
constituyéndola en un instrumento de crecimiento. Para
que ustedes tengan una idea de la dimensión del tema,
se trata de aumentar las compras nacionales de 200 a 600 millones
de dólares estadounidenses anuales, equivalentes a tres
programas de ATPDEA que son los programas de exportación
a los Estados Unidos.
Las licitaciones públicas hasta un monto
de 8 millones de bolivianos estarán dirigidas exclusivamente
para la producción nacional. Esto representa el 80 por
ciento de las compras estatales. Hasta 8 millones, sólo
las y los bolivianos podrán optar a ofrecerle al Estado
los productos o ítems que el Estado requiera.
En las licitaciones en las que concurran oferentes
bolivianos y extranjeros, los bolivianos contarán con
una bonificación del 20%. Si un extranjero ofrece 100
mil y un boliviano ofrece 110 mil, por precio ganará
el boliviano porque al tener una bonificación de 20,
va a estar por debajo de los 100 mil que ofrece el extranjero.
Esa bonificación del 20% es un estímulo y un apoyo
del Estado al productor boliviano.
Va a fomentarse el acceso a las compras estatales
de los micro y pequeños productores a través del
fraccionamiento y del loteamiento de las demandas. Así
queremos marcar claramente que el Estado compra boliviano y
le dará preferencia a las y los productores bolivianos.
Ese es un decreto específico que está acompañando
este mensaje.
IMPULSO REAL Y EFECTIVO A LAS EXPORTACIONES
El otro elemento se llama fomento a las exportaciones.
El régimen especial, tributario y financiero que tiene
cuatro sectores exportadores -cuero, madera, oro y textiles-
se extiende en este decreto a todos los sectores exportadores
del país, sin excepción alguna.
Va a diferirse el IVA y el arancel por tres años
y medio para importaciones de bienes de capital. Se va a eximir
del pago del arancel y del IVA al traslado de plantas llave
en mano desde otros países. Va a ampliarse el acceso
al fondo de maquicentros administrado por FONDESIF a todas las
y los microempresarios exportadores.
A través de la Ley de Hidrocarburos -y
esto es muy importante- estamos generando un nuevo impuesto
del que les voy a hablar en unos instantes. El 5% de ese nuevo
impuesto está destinado al fomento a las exportaciones
no tradicionales.
De modo que estamos creando en Bolivia un gran
espacio de fomento a la exportación. Más allá
de una zona franca, más allá de una zona especial,
el país entero cuenta con estas medidas que le permiten
un impulso real y efectivo a nuestro aparato productor y a nuestro
aparato exportador.
PARA INCENTIVAR EL CREDITO
Un tema fundamental es el concepto del incentivo
al crédito. ¿Qué significa el incentivo
al crédito? El Régimen Especial Tributario y Financiero
está marcando la necesidad de que la Banca Nacional esté
vinculada a prestar más, a que aquella banca que está
prestando más tenga un incentivo contra su cartera. Esto
se vincula a la necesidad de que definamos una liberación
de esa cantidad tan importante de fondos que tiene el sistema
financiero boliviano.
Se va a duplicar el tema de la cartera cuando
un banco preste una determinada cantidad. Si ese banco no ha
crecido en su cartera en el porcentaje definido, no recibirá
ese incentivo. Si ese banco crece en un porcentaje establecido,
recibirá un incentivo a través del pago por cartera;
y si el crecimiento es excesivo -lo cual también puede
ser un elemento preocupante- dejará de recibir ese incentivo.
Esperamos que con el incentivo de pago contra
cartera, se pueda conseguir que el sistema financiero esté
más motivado a abrir el espacio de crédito que
es tan importante para el país.
Adicionalmente estamos colocando un límite
al concepto de la tasa de usura. Creemos que no se puede seguir
con la lógica de que es ilimitado el nivel de tasas de
interés que a veces están en 35, 40 ó 45
por ciento al año.
Estamos colocando una tasa máxima del 2.5%
mensual como tope. Más allá de eso se considerará
un nivel de tasa de usura que no es aceptable para el sistema
financiero.
TRANSFORMERS, PERO TRANSFORMADOS EN BOLIVIA
Otro tema fundamental es el vinculado a la transformación
de vehículos. Estamos haciendo conocer al país
un decreto por el cual se permitirá la importación
de automotores siempre que éstos sean transformados en
Bolivia de conformidad con la norma técnica y ambiental
del país. Se trata del famoso caso de los transformers,
esos vehículos que requieren cambiar el lugar del volante.
En vez de que eso se haga fuera de nuestras fronteras, estamos
generando la posibilidad de que haya trabajo para técnicos,
mecánicos y talleres en territorio boliviano, con lo
que se libera otra vez la posibilidad de adquisición
de esos vehículos.
Además, estamos generando fuentes de trabajo
y el reemplazo de equipos de transporte, que son instrumentos
de trabajo de centenares de miles de bolivianos.
CONFIAMOS EN LA MINERIA
Un tema que ha preocupado al país: el fomento
a la producción minera. Estamos en un momento extraordinariamente
positivo en cuanto a los precios de nuestros minerales. Un ejemplo
es la plata que estuvo en el pasado en un promedio de 3 a 3.5
dólares y ahora está en más de 6 dólares.
Esto ha generado ya y lo vamos a concretar en los próximos
meses, proyectos como Kurdalen que va a invertir más
de 70 millones de dólares en el departamento de Potosí
con una importante generación de empleos. Pero sobre
todo, lo que hay que destacar es que se trata de una empresa
extranjera que invierte en Bolivia y que está aliada
con sectores del cooperativismo potosino.
Pero ¿qué estamos haciendo adicionalmente
a esta realidad tan positiva? Un decreto en el que se instruye
a COMIBOL identificar nuevos yacimientos para su desarrollo;
se autoriza a COMIBOL la utilización de recursos provenientes
de la monetización de los concentrados de Karachipampa
en programas de reactivación de la minería. Los
recursos financieros provenientes de la monetización
van a destinarse a un fondo minero de inversión, pensando
fundamentalmente en el sector de la pequeña minería
y de la minería cooperativa. Aquí estamos trabajando
en medidas específicas de apoyo, además de un
alivio en determinado nivel de contribución impositiva
del sector minero.
FACILITANDO LA VIVIENDA PROPIA
Hablamos ahora de otro tema al que había
hecho referencia el pasado 4 de enero: la vivienda.
¿Qué queremos hacer con la vivienda? Fomentar
la construcción de viviendas para trabajadoras y trabajadores
bolivianos de pocos ingresos y sobre todo en el escenario de
la vivienda social.
Vamos a crear -y ya está el decreto para ello- un fideicomiso
para utilizar el 2% del aporte patronal al Programa Nacional
de Subsidio a la Vivienda.
Esto permitirá subsidiar la cuota inicial de vivienda
de las y los trabajadores de las empresas que aportan a ese
fondo del 2%. Este fondo hasta ahora no ha tenido una posibilidad
de un uso racional y de un beneficio directo para el trabajador.
Vamos a incluir además de este subsidio a la cuota inicial
-usando ese 2%- un seguro de crédito del 50% a préstamos
de vivienda de menos de 15 mil dólares. De esta manera,
quien hace el préstamo sabe que hay un seguro que garantiza
el pago de quien se va a prestar dinero para construir la vivienda.
Por otra parte, vamos a crear un nuevo mecanismo
crediticio llamado el Mutuo Hipotecario de Vivienda. Este
facilitará créditos de vivienda de 20 años
plazo y tasas de interés de menos del 10% anual que establecen
otra liberación de dinero que no se está prestando
por parte de la banca, y que puede ser un dinero accesible en
esas condiciones. Por eso se llama Mutuo Hipotecario de Vivienda,
porque está orientado a ayudar al ciudadano, al trabajador
y trabajadora de escasos ingresos a que con su salario -poniendo
una cuota inicial subsidiada- pueda tener una vivienda que ronde
entre los 3 a 4 mil dólares y los 15 a 16 mil dólares
en su tope máximo.
Está ya firmado el decreto. Todo lo que
estoy mencionando en este mensaje son temas que van acompañados
de decretos específicos.
IMPULSANDO CADENAS PRODUCTIVAS
Un aspecto muy importante son las cadenas productivas.
Hay productos con extraordinaria potencialidad para su exportación.
Piensen ustedes por ejemplo en la quinua. Estamos creando un
Decreto de Patrimonios Autónomos. Mediante la creación
de fondos de fideicomiso van a canalizarse fondos para apoyar
el desarrollo de cadenas productivas como la quinua.
Estos fondos están destinados a inversiones,
capital de riesgo y garantías; e integrados por recursos
de la cooperación internacional y otros canalizados por
instituciones públicas y privadas. Existe ya el respaldo
para ellos y la posibilidad de avanzar inmediatamente cuando
se presenta estos programas que definimos como cadenas productivas.
HOSPITAL DE EMPRESAS
Finalmente un tema de altísima sensibilidad
para el sector empresarial del país: el Hospital de Empresas.
Este es un mecanismo que varios gobiernos anteriores han intentado
sin éxito. El 15 de febrero, los ministros de Desarrollo
Económico y de Hacienda presentarán al Presidente
de la República, un decreto y su correspondiente reglamentación
que haga posible el Hospital de Empresas a través de
un mecanismo ya existente y en actividad como la Superintendencia
de Empresas.
No podemos seguir esperando más tiempo.
El tema del Hospital de Empresas es fundamental para el desarrollo
de un sector que esté terriblemente presionado y con
dificultades, al que tenemos que ayudar y estamos dispuestos
a hacerlo.
El 15 de febrero -igual que dije 31 de enero y
estoy cumpliendo- vamos a tener ya un Decreto y un Decreto Reglamentario
que haga posible este tema tan importante y de tanto interés
para el sector empresarial del país.
SOLIDARIDAD PRO PAIS
¿Qué vamos a hacer -y entro al tercer
punto- con la solidaridad y el trabajo de lucha contra la pobreza?
He hablado de austeridad del gobierno, he hablado de reactivación
económica, producción, exportación y de
la solidaridad.
PRO PAIS, UNA RED DE PROTECCION SOCIAL
Hemos creado un fondo llamado Pro país.
Ese fondo es en realidad la creación de una red de protección
social para apoyar a la población excluida y con mayor
necesidad de apoyo.
El Fondo Pro país cuenta con 30 millones
de dólares iniciales que han sido aprobados por la CAF.
Es el comienzo de un programa de financiamiento. También
vamos a apelar al BID por ejemplo, que tiene una extraordinaria
voluntad para empezar a financiar proyectos sociales de alto
impacto en zonas muy sensibles del país. Ya hay varios
proyectos aprobados -y los van a conocer en las próximas
horas- para la ciudad de El Alto, para el Altiplano y para algunas
zonas de la ciudad de La Paz.
Pero inmediatamente vamos a trabajar en un contexto
de país, no solamente de una región. Es obvio
que el nivel de sensibilidad muy alto estuvo en octubre en esta
región, y por lo tanto, ya hay proyectos de este Fondo
que además va a coordinar y administrar dos programas
fundamentales de esta red social, el PLANE y el PAN. El PLANE
que es la generación de empleo temporal, y el PAN que
tiene que ver con un programa de alimentos y está vinculado
sobre todo a la niñez y juventud. Esos dos programas
acompañan el trabajo de Pro país.
Estos programas de alto impacto son de generación
de empleo temporal pero muy urgente y de realización
de obras de gran necesidad en sectores deprimidos del país.
Si hace unos minutos hablé de la generación de
productividad para empleo de largo plazo, ahora me estoy refiriendo
a un tema que está vinculado a la necesidad vital de
la lucha acuciante contra la pobreza a través de mecanismos
rápidos, eficientes y que ya tienen un financiamiento.
IMPULSANDO A LAS COMUNIDADES INDIGENAS
También estamos incluyendo un Fondo de
Inversión Productiva para las Comunidades Indígenas
que tiene ya 2 millones de dólares y que es una línea
no reembolsable para proyectos de inversión productiva
en comunidades campesinas, indígenas y originarias. Estamos
hablando de micro y pequeños proyectos a los que este
Fondo inicial de 2 millones de dólares puede permitir
un impulso fundamental. Incluye también la posibilidad
de la generación de contraparte que es uno de los grandes
problemas en pequeña, mediana y gran escala que tiene
el país.
Estos dos elementos -la creación de Pro
país y el Fondo de Inversión Productiva No Reembolsable-
hacen al elemento solidaridad.
INFRAESTRUCTURA, los caminos de Bolivia
El cuarto punto de nuestro programa económico
es infraestructura. Todos sabemos que el desarrollo de Bolivia
pasa por el tema del desarrollo de carreteras y de elementos
de comunicación que abaraten costos y que nos hagan más
competitivos y eficientes.
Hemos aprobado un decreto para la formación
de un fideicomiso para el desarrollo vial. Se permite el uso
de recursos utilizados de ENTEL por 220 millones de dólares.
ENTEL puede repatriar su producción pagando el 12.5%
por la remesa. Va a pagar 15 millones de dólares porque
una parte del dinero que ENTEL tiene en liquidez -la parte porcentual
que le corresponde- pueda utilizarla, invertirla fuera de Bolivia
y a cambio, la otra parte queda en manos de las y los bolivianos
y será utilizada -estos 15 millones de dólares-
para un fondo de contrapartida para el desarrollo de infraestructura
vial.
Pero los 100 millones de dólares que corresponden
al Fondo de Capitalización Colectiva, es decir, a los
bolivianos, serán invertidos en bonos del Tesoro a 15
años con 5% de interés. La totalidad de esos 100
millones de dólares van a ayudar al desarrollo de la
infraestructura vial de Bolivia.
Esta es una palanca extraordinariamente poderosa
para que programas de carreteras que se está pensando
desarrollar, puedan efectivamente llevarse adelante. Tenemos
el desafío del Puente del Chapare, y espero que en los
próximos seis a ocho meses lo tengamos terminado.
Tenemos que hacer el asfaltado de la carretera
Cotapata-Santa Bárbara que ya está financiado
y que comienza su ejecución. Tenemos que terminar la
carretera que va de Santa Cruz a Puerto Suárez, -primerísima
prioridad nacional- y este dinero puede ayudar extraordinariamente.
Estamos trabajando en el comienzo de la carretera Potosí-Tarija.
Tenemos que unirnos con el Paraguay a través de la carretera
Villamontes-Hito 49. Menciono sólo algunos ejemplos.
Yo sé que algunos de ustedes tienen un
conjunto de programas y de proyectos en las diferentes regiones
de Bolivia que hacen a carreteras. Este es un programa
que podremos impulsar con lo que me parece un aporte fundamental,
utilizar adecuadamente el dinero de la Capitalización.
EL PROYECTO PUERTO BUSCH, UN SUEÑO
Quiero mencionar un proyecto caro a las y los
bolivianos, simbólico para el país y que le permitirá
a las Fuerzas Armadas de la Nación tomar el rol protagónico
en el apoyo a la producción y a la economía del
país. Es el Proyecto Puerto Busch. Les he pedido a los
ministros de Defensa, Desarrollo Económico, Hacienda,
y Desarrollo Sostenible, preparar en 30 días un proyecto
para el desarrollo de infraestructura vial o ferroviaria para
acceder económicamente a Puerto Busch.
Este proyecto permitirá el desarrollo de
un puerto soberano en el río Paraguay. Tiene que ver
con el ámbito de producción tan importante como
el Mutún; tiene que ver con la salida -de un modo cómodo,
de un modo directo- de la producción nacional por esa
hidrovía. Esto tiene que ser liderado por las Fuerzas
Armadas de la Nación. Démosle a las Fuerzas Armadas
un rol que les permita trabajar de manera común con la
inversión privada para llevar adelante este emprendimiento
nacional de gran relevancia y de gran sentido simbólico
para Bolivia.
Estos son algunos elementos claves en los cuatro
temas principales vinculados a la productividad, vinculados
a la solidaridad y que parten de la austeridad del Gobierno.
LEY DE HIDROCARBUROS: una nueva concepción
Los puntos cinco y punto seis -altamente sensibles-
tienen que ver con la Ley de Hidrocarburos primero y tienen
que ver con el problema del déficit fiscal del país.
Vamos a comenzar por la Ley de Hidrocarburos.
Quiero decirles que he firmado la derogatoria del Decreto Supremo
24806 del 4 de agosto de 2997. ¿Por qué? Porque
estamos marcando de aquí al futuro una nueva línea
y una nueva concepción en lo que se refiere al tema hidrocarburos.
Hecha la derogatoria del Decreto Supremo, hablamos
de la presentación al Congreso Nacional. Estamos presentando
el próximo martes la nueva Ley de Hidrocarburos que marca
la necesidad de reformular el concepto de propiedad sobre nuestros
hidrocarburos, particularmente en relación al tema gas
y a los combustibles líquidos.
Tiene que ver con el fortalecimiento de Yacimientos
Petrolíferos Fiscales Bolivianos, tiene que ver con una
política de industrialización del gas. Es decir,
es una Ley que concibe la industrialización como uno
de los elementos neurálgicos de aquí a futuro.
Tiende -de una manera separada, pero complementaria- a la modificación
del sistema de impuestos.
NIVEL IMPOSITIVO JUSTO PARA BOLIVIA
En el tema impositivo, lo que estamos haciendo
es crear una nueva estructura de impuestos. A partir de ahora
los impuestos a las empresas inversionistas tienen esta estructura:
el 18 por ciento de regalías, un Impuesto Complementario
a los Hidrocarburos denominado ICH; el Impuesto a las Utilidades
y el Impuesto a las Transferencias. Adicionalmente se elimina
el impuesto que se llamaba surtax.
El Impuesto Complementario a los Hidrocarburos
es progresivo y llega hasta un tope del 32%, que sumado al 18%
de regalías, cubre un 50% de impuestos; en función
del tamaño de los campos, en función del volumen
de producción. Tiene un desarrollo progresivo que creemos
es absolutamente equilibrado y que garantiza aquella idea de
que Bolivia vaya a recibir un nivel impositivo adecuado y justo
en la proporción que el país estaba pidiendo.
YPFB: NUEVO ROL EN EL DESARROLLO
En el tema de Yacimientos Petrolíferos
Fiscales Bolivianos, nuestra propuesta es que la parte de los
Fondos de Capitalización Colectiva -propiedad de las
y los bolivianos, mía también como ciudadano-
en lo que se refiere a las acciones de Chaco, Andina y Transredes
que significa alrededor de 750 millones de dólares; pasen
a fortalecer Yacimientos convirtiéndose en su patrimonio
accionario. Se trata de hacer que la compañía
tenga una gran capacidad de inversión y pueda ser una
socia fortalecida en los proyectos que asuma por iniciativa
propia e individual, o los que comparta con las empresas inversionistas
en Bolivia.
Como se trata de un dinero de ustedes, de las
y los bolivianos, lo que yo voy hacer es poner el tema en su
consideración a través del Referéndum sobre
el gas y los hidrocarburos, para conocer su decisión.
Les vamos a preguntar a las y los bolivianos si están
de acuerdo en que esos fondos, esas acciones vinculadas a los
hidrocarburos pasen a propiedad de Yacimientos y puedan ser
el punto central del fortalecimiento de Yacimientos. esta
es una pregunta que tengo que hacerles a ustedes, porque es
su dinero y no del Estado boliviano.
Serán ustedes los que respondan si están
o no de acuerdo en este mecanismo para fortalecer a Yacimientos
o si hay otros caminos. Pero creo que si vamos a usar un Referéndum
para que usted diga su palabra, tenemos que hacerlo en un tema
tan sensible como el dinero que es suyo.
GAS PARA LAS Y LOS BOLIVIANOS
Quiero mencionar también que adicionalmente
-como me había comprometido- he firmado un decreto para
la licitación de más de 200.000 conexiones de
gas domiciliario gratuito en todo el país, de modo que
unamos el concepto de que hay una Ley de Hidrocarburos más
justa para Bolivia con el concepto de que el gas va a beneficiar
a los bolivianos.
Esta licitación incluye un tema: hacer
que las y los bolivianos con menos recursos tengan conexiones
de gas. La licitación va a fomentar y calificar primero
un mínimo de lo que se llama conexiones de carácter
social que pueden no ser muy rentables, y un premio para aquéllos
que se presenten a la licitación, que aumenten el número
de conexiones de gas a las personas más desfavorecidas
del país.
También hemos hecho un Decreto para la
conversión de gas licuado y gasolina a gas natural vehicular
que garantiza que el Estado boliviano, a través de un
fideicomiso, le dé gratis un kit de transformación
como incentivo a que se conecte al gas natural vehicular. Se
trata de que su vehículo funcione a gas natural en vez
de al peligrosísimo, riesgoso gas licuado de petróleo,
que además perjudica al consumo de los hogares.
Este es el bloque vinculado al tema de la Ley
de Hidrocarburos: nuevos impuestos para las empresas petroleras
y el fortalecimiento de Yacimientos, además de gas domiciliario
y gas vehicular.
DEFICIT FISCAL: medidas creativas para enfrentarlo
El 4 de enero les dije que el problema del déficit
fiscal era muy crítico y que el país tenía
que asumir una línea de austeridad, una línea
de sacrificio. Hemos analizado profundamente este tema y hemos
llegado a la conclusión de que debe ser cierto aquello
de que el sacrificio debe ser con equidad. No podemos continuar
en la lógica tradicional de que cuando hablamos de pedirle
sacrificio al país, en realidad cargamos la parte más
fuerte sobre la gente más pobre.
Esta es una decisión consciente. De manera
clara, no vamos a tomar medidas que afecten a los más
pobres. Vamos a trabajar en medidas que afecten a quienes tienen
más, a quienes pueden aportar más, a quienes forman
parte de una sociedad en la que han tenido -por diferentes razones-
mayores privilegios.
NI GASOLINAZO NI GARRAFAZO
No aumentaremos el precio de la gasolina, no aumentaremos
el precio del gas licuado de petróleo. Estos son dos
hechos que me parecen fundamentales y que tienen que ver con
una voluntad clara de mi gobierno de actuar en la misma dirección
en la que hablo. Cuando digo que tengo un compromiso con el
pueblo y pido sacrificio, no se lo voy a pedir a quien ya no
puede hacer más sacrificios.
¿Qué vamos a hacer con la gasolina,
el diesel y el gas licuado? No subimos el precio, pero a partir
de la fecha se permite que el precio de estos productos varíen
de acuerdo a los precios internacionales del petróleo
y a la variación del tipo de cambio. La variación
de los precios internacionales considera un promedio de 365
días con el objetivo de minimizar su efecto sobre la
población.
Ustedes han vivido la experiencia bolsín
y el proceso de devaluación racional sin traumas que
ha representado este mecanismo a lo largo de estos años.
La idea es exactamente la misma: que liberando los precios de
la gasolina, el gas licuado y el diesel; tengamos incrementos
muy pequeños que pueden llegar -y esto es simplemente
una mención de referencia- a un 4, 5 o 6% al año,
en función de esa variación combinada de la devaluación
interna y de los precios internacionales.
La razón es muy simple. Hemos decidido
subsidiar el gas licuado. Sabemos que el precio de nuestra gasolina
está desfasado, y por lo tanto tenemos que establecer
un mecanismo que -sin un trauma sobre la gente- pueda lentamente,
muy lentamente, acercarlo a la realidad. El concepto de no subir
los precios me parece un compromiso fundamental con ustedes.
Me preguntarán en consecuencia, si usted
no sube la gasolina, y no sube el diesel, y no sube el precio
del gas licuado de petróleo, si la garrafa sigue costando
21 bolivianos, si la gasolina y el diesel siguen con los precios
que están, ¿cómo va a resolver el problema
del déficit fiscal?
Esta es nuestra propuesta y aquí queremos indicar que
se trata de dos proyectos de Ley cuya aprobación depende
del Congreso Nacional. Creemos que son proyectos racionales,
creemos que son proyectos posibles, que no son traumáticos
y que no van a generar un impacto brutal sobre la gente; pero
si no son aprobados en el Congreso Nacional, no podremos lograr
el efecto de recaudación indispensable que el Tesoro
General de la Nación necesita.
ACORTANDO BRECHAS: QUIENES TIENE MAS, QUE APORTEN
MAS
El primero es un Impuesto al Patrimonio Neto de
las Personas. ¿En qué consiste? Se grava con una
tasa de 1.5% al patrimonio anual de las personas que tengan
un patrimonio mayor a los 50.000 dólares estadounidenses.
¿Qué es lo que se considera patrimonio
a efectos de este proyecto de ley? Los activos incluyen inmuebles;
es decir casas, vehículos, automóviles, tenencia
de acciones y bonos, principalmente. Lo más importante:
vehículos y casas. Los pasivos son las deudas que las
personas tienen con el sistema financiero; es decir, si usted
tiene 70 mil dólares entre su casa y su automóvil,
pero se ha prestado plata de banco para comprar esa casa y debe
al banco 50 mil dólares; usted tiene 70 mil de activo,
50 mil de pasivo, y por lo tanto, su neto es 20 mil y no tiene
que pagar el impuesto. El resultado de la resta entre el activo
y el pasivo por encima de los 50 mil dólares sí
lo hace susceptible de pagar este impuesto.
La otra medida fundamental es el Impuesto a las
Transacciones Financieras. Ese es el otro proyecto de ley que
estamos poniendo en consideración del Congreso. Se grava
con una tasa del tres por mil las operaciones de crédito
y débito de los depósitos a la vista y cajas de
ahorros en cualquier transacción financiera en el país.
Con esos dos impuestos: el Impuesto al Patrimonio
Neto de las Personas y el Impuesto a las Transacciones Financieras,
creemos que es posible cumplir la parte que a Bolivia le toca
de su compromiso para resolver el problema del déficit
fiscal.
NUESTRO PROGRAMA EN CIFRAS
Permítanme que les explique un poco en
detalle las cifras para que ustedes entiendan qué es
lo que estamos consiguiendo. He hablado de austeridad, reducción
de salarios, eliminación de pluses, menos gastos reservados,
reducción del 5% del gasto corriente de la administración
pública. Este programa de austeridad significa una reducción
del gasto público de 35 millones de dólares.
El tres por mil de Impuesto a las Transacciones
Financieras nos va a representar anualmente 100 millones de
dólares. Si subíamos la gasolina en un 18%, íbamos
a recaudar 95 millones. Sin embargo, creemos que éste
es un tipo de respuesta creativa, democrática y equitativa.
Y no se olviden ustedes, estamos con la creación
del Impuesto Complementario a los Hidrocarburos. Este año
vamos a recaudar 50 millones de dólares en principio
con la aplicación de este impuesto, sin embargo, si las
empresas desarrollan grandes proyectos vamos a recaudar muchísimo
más. Estos son impuestos nuevos, esto es muy importante,
no son 50 millones la totalidad de lo que pagan las empresas
petroleras, van a pagar 50 millones de dólares adicionales
a lo que están pagando.
La suma de todos estos rubros nos da 220 millones
de dólares. Eso quiere decir que estamos cubriendo más
de la mitad de ese déficit no financiado, demostrando
con responsabilidad, con seriedad, que Bolivia va hacer su parte
y, que además puede hacerla sin castigar a los más
pobres, a los desposeídos, a los que más sufren.
Creo que podemos presentar este programa a la
comunidad internacional, a los países que están
colaborando con Bolivia para que ellos a su vez nos ayuden con
su cuota parte en apoyo a nuestro presupuesto.
Soy optimista, creo que con esta acción
económica, con este programa económico, seremos
capaces de conseguir ese saldo que nos queda para cubrir la
totalidad de nuestro déficit no financiado y, llegar
a reducir el déficit del 8% a un 6.8%
Permítanme terminar este mensaje con un
concepto fundamental: no quisimos trabajar exclusivamente sobre
la variable fiscal; no quisimos el paquete de medidas, quisimos
un plan económico; quisimos un programa que incluye el
déficit, que tiene que ver con nuestra responsabilidad
como país para cubrir esa brecha; y que fundamentalmente
mira el horizonte en función de más exportaciones,
más trabajo, más productividad, más condiciones
favorables de incentivo, de impulso y de estímulo a usted
microempresario, a usted mediano empresario, a usted gran empresario.
El empleo permanente pasa por este mecanismo.
Si seguíamos estancados en la ortodoxia, si seguíamos
diciendo que el mercado regula los elementos de la economía
y permite la distribución de los recursos; íbamos
a continuar en la lógica del estancamiento.
APOSTAMOS POR LA APERTURA DE MERCADOS
Hoy que tenemos buenos precios de materias primas,
de minerales, de agroindustria, etcétera, debemos dar
un impulso al sector empresarial boliviano para integrarse en
cadenas productivas, para generar espacios que nos permitan
fundamentalmente: uno, recuperar nuestro mercado interno que
había sido abandonado por esa falsa idea de eficiencia
de no dar estímulos y respaldo desde el Estado para que
éste pueda ser competitivo; y dos, abrir mercados. La
apertura de mercados tiene que ver - permítanme el ejemplo-
con la ATPDEA. Este es un programa que tenemos firmado
con Estados Unidos y los países andinos, que ha permitido
un incremento del 80% de las exportaciones en textiles y nos
ha ayudado a alcanzar 1.700 millones de dólares de exportación.
Si abrir mercados da ese resultado, genera empleo,
contribuye a reactivar la economía, ¿cómo
no vamos a seguir trabajando en la apertura de mercados? Usted
que produce me pide que yo gobierno lo ayude a abrir mercados,
y lo voy a hacer. Los tratados de libre comercio y la lógica
de apertura de mercados están viéndose en resultados
concretos. La ATPDEA es un ejemplo de recuperación de
mercado interno, generación de nuevos mercados, incentivos
y estímulos para que nuestros productores sean competitivos,
para que esos mercados que están ahí les sirvan,
porque no sirve de nada hablar de nuevos mercados si estamos
encerrados en mecanismos que han trabado siempre la exportación.
Esta es la idea, la idea es un plan económico,
es un programa económico en el que lo fiscal -como ustedes
vieron- es un punto, no el fundamental ni el que nos va a ahogar
o nos va a salvar. Se trata de un conjunto coherente de medidas
al que estamos apostando.
UN GIRO DE VISION: ROMPIENDO ORTODOXIAS
Nos acompañan 23 decretos -no hay una sola
cosa de la que yo haya hablado que no esté respaldada
por un documento y un financiamiento- y 3 proyectos de ley.
Parlamentarios ayúdennos, yo estoy seguro de que este
gobierno es un gobierno que va con el Parlamento, lo he dicho
hace un par de días. Confío en un Parlamento que
entenderá con responsabilidad que este proyecto está
salvando sobre todo a los más pobres, que los dos proyectos
de ley están ayudando a conseguir recursos sin castigar
a todos y sin tampoco ser excesivo con quienes tienen más
ingresos.
Creo que es una mirada distinta. Espero que ustedes
compartan conmigo que hemos hecho un esfuerzo para ser creativos,
para romper ortodoxias, para decirle al país que creemos
que un programa económico, serio y coherente, puede combinar
medidas que pueden parecer duras con reactivación, exportación,
productividad; que los privados, que el y la ciudadana común,
que el conjunto de la sociedad boliviana lea en este mensaje
de hoy un giro hacia una nueva visión de país.
Ojalá que Dios nos ayude, ojalá
que ustedes confíen en nosotros, estoy seguro que he
hecho el máximo esfuerzo con mi equipo económico,
político y social para ofrecer no un paquete de medidas
económicas, sino un plan, un programa económico
de largo plazo.
Buenas noches.