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INTRODUCCIÓN
El 24 de septiembre de 2003, en el marco de la Asamblea General
de la ONU, el entonces vicepresidente de la República,
Carlos Mesa, se refirió a la demanda marítima
y pidió a Chile actuar a la medida de las circunstancias
que exigía el siglo XXI. Ante el plenario de la 58°
Asamblea General de la ONU, Carlos Mesa dijo: "Hoy más
que nunca quiero reafirmar en este foro que Bolivia no renunciará
a su justa reivindicación de un acceso soberano al Océano
Pacífico, dado que nacimos como República independiente
con litoral marítimo. Esta demanda que tiene ya más
de un siglo, no es producto ni de terquedad ni de capricho,
sino de la insuficiencia de nuestros recursos económicos
y enormes obstáculos geográficos que nos restan
competitividad. El enclaustramiento es un freno para nuestro
crecimiento y el bienestar de nuestros ciudadanos, como se ha
constatado en el análisis de los desafíos que
enfrentan todos los países mediterráneos. La reintegración
de la cualidad marítima es de justicia y para nosotros
ineludible, por lo que seguiremos pidiendo solidaridad y apoyo
de la comunidad de naciones. Nuestra vocación y nuestro
destino de integración y complementación económica
con nuestros vecinos, hace que exhortemos al gobierno y al pueblo
de Chile a actuar mirando al futuro, reparando un daño
histórico que nos tiene anclados en el siglo antepasado".
A los dos días, ante el Consejo Permanente de la OEA,
el vicepresidente boliviano se refirió a la necesidad
de resolver urgentemente el problema de la venta de gas natural
a EU y México. Carlos Mesa explicó en la OEA la
terrible crisis que azotaba a Bolivia y la violencia que se
vivía y que estaba poniendo en juego la estabilidad democrática.
Mesa dijo: "Yo creo que estamos viviendo una polarización
del país, estamos viviendo una radicalización
de posturas y, por lo tanto, necesitamos un ejercicio de acercamiento,
de diálogo y de voluntad de cesión de posiciones".
Para Carlos Mesa no se debían plantear posiciones ultrarradicales
cuando lo que se estaba decidiendo era el futuro de la patria.
Con relación a la reivindicación marítima,
Carlos Mesa dijo que la guerra de 1879 entre Chile, Bolivia
y Perú definió el enclaustramiento marítimo
de Bolivia. El país, que tenía un territorio de
más de 120 mil kilómetros cuadrados de costa,
perdió ese territorio como producto de la guerra del
Pacífico. Ese territorio le fue arrebatado a Bolivia,
injustamente arrebatado, y es una obligación histórica
de los bolivianos la recuperación de ese acceso libre
y soberano al mar, un acceso en el que los bolivianos siempre
han sido absolutamente categóricos.
Más adelante, el vicepresidente recordó que Bolivia
y Chile tienen una relación traumática no resuelta
y en la que Bolivia demanda a Chile una posición de modernidad
y de salto al siglo XXI. Para un país que ha mirado al
futuro con tanta inteligencia, sería muy importante mirar
el futuro de su relación con Bolivia. La reivindicación
boliviana no demanda, en opinión del gobierno de Bolivia,
un sacrificio excesivo por parte de Chile, un país privilegiado
en términos de kilómetros de costa y que además
tiene, por naturaleza, una relación de complementación
con el occidente de Bolivia y con el sur del Perú.
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MENSAJE PRESIDENCIAL DEL 4 DE ENERO DE 2004
Después de la crisis de octubre, la demanda marítima
se reposicionó en el ámbito regional y multilateral.
El presidente Carlos Mesa dirigió, el 4 de enero de 2004,
un mensaje a los bolivianos y a la comunidad internacional planteando
el tema en los siguientes términos: Los acontecimientos
de octubre tuvieron a la reivindicación marítima
boliviana en el ojo de la tormenta. Una de las preguntas centrales,
en ese momento, era si se vendía o no el gas natural
por un puerto chileno. Gran parte de los bolivianos manifestó
su oposición a esta alternativa porque había un
problema pendiente con Chile. Antes de favorecer a un área
determinada de ese país, el gobierno y el pueblo de Bolivia
querían recuperar su soberanía marítima.
La reivindicación marítima boliviana no es solamente
un problema bilateral. En octubre, se convirtió en un
elemento potencial de desestabilización de la región,
porque se puso en juego la democracia boliviana y se generó
una situación crítica, signada por la incertidumbre.
Los países vecinos y los países de la región
se preocuparon porque la crisis boliviana podía extenderse
hacia otras naciones. Por eso, en la actualidad, el tema marítimo
boliviano atañe a la comunidad internacional y, por ende,
la estabilidad de la región pasa, necesariamente, por
la solución del problema marítimo.
El gobierno y el pueblo de Bolivia agradecen al Presidente
de Venezuela, Hugo Chávez; al Presidente de Cuba, Fidel
Castro; al Presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da
Silva; al Presidente de Uruguay, Jorge Batlle; al ex Presidente
de Estados Unidos, Jimmy Carter; al Secretario General de las
Naciones Unidas, Koffi Annan; porque todos ellos a nombre de
sus organizaciones, sus países o de sus convicciones,
apoyaron y apoyan hoy a Bolivia. Esas voces de respaldo y solidaridad
ratifican que el pedido de Bolivia es legítimo, justo,
indispensable para su desarrollo y está vinculado con
la estabilidad de la región.
El gobierno de Bolivia demanda a Chile una actitud acorde con
el siglo XXI, que comprenda que no se alcanzará una relación
fluida en tanto no se resuelva el problema de la soberanía.
El pueblo de Bolivia quiere reflexionar con el presidente de
Chile, con el pueblo chileno, sobre el futuro de las relaciones
recíprocas. Ambas naciones pueden construir un destino
común, una vez que Bolivia vuelva a las costas del Pacífico.
En la eventualidad de que la solución del problema marítimo
boliviano pase por una decisión del Perú, el gobierno
boliviano apela al espíritu constructivo del pueblo peruano.
Bolivianos y peruanos son países estrechamente unidos
por la cultura, por la historia, por el pasado, el presente
y el futuro. Ojalá que el Perú pueda dar una respuesta
positiva -si fuese menester- en un tema de fundamental importancia
para Bolivia.
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LA CUMBRE EXTRAORDINARIA DE LAS AMERICAS
Durante la Cumbre Extraordinaria de las Américas, celebrada
en la ciudad de Monterrey, efectuada durante el mes de enero
de 2004, el presidente Carlos Mesa afirmó "miramos
al futuro con fe, convocamos al presidente Lagos y al gobierno
de Chile a buscar con nosotros una solución definitiva
a nuestra demanda marítima". El primer mandatario
afirmó que buenas relaciones internacionales pasan por
la necesidad de resolver cuestiones que, por una razón
de justicia, deben resolverse.
Posteriormente, el presidente de Bolivia indicó que
la reanudación de relaciones diplomáticas entre
Bolivia y Chile se concretará en el momento en que se
haya resuelto definitivamente el problema marítimo y
que la prueba de que dicho problema existía era que se
lo estaba discutiendo. A su arribo a La Paz, el presidente Mesa
destacó que, para el gobierno boliviano, la reanudación
de relaciones diplomáticas se producirá en el
momento en que se haya resuelto definitivamente el problema
marítimo y no será el comienzo, sino el final
del proceso de negociación. Más adelante, Mesa
observó la incoherencia de su colega de Chile, quien
afirmó que el tema marítimo era un asunto bilateral,
pero, al mismo tiempo, evitó la celebración de
una reunión presidencial.
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RESPALDO DEL H. CONGRESO NACIONAL DE LA REPUBLICA DE BOLIVIA
El Congreso de la República, en sesión especial,
efectuada el 20 de enero de 2004, aprobó la declaración
N° 002/03-04 y la resolución N° 019/03-04. En
la declaración, el H. Congreso Nacional de Bolivia expresa
su firme convicción de que la reivindicación marítima
es un derecho irrenunciable del pueblo boliviano. En segundo
lugar, formula su más firme y decidido apoyo a las acciones
que está llevando adelante el señor presidente
de la República en el escenario internacional a favor
de la demanda marítima boliviana, en pos de una salida
libre, soberana y útil al Océano Pacífico.
En tercer lugar, plantea que el pueblo boliviano, representado
por sus instituciones fundamentales y organizaciones sociales,
políticas y económicas, mantiene la más
sólida unidad nacional en torno a la reivindicación
histórica, y finalmente, en cuarto lugar, manifiesta
su reconocimiento a gobiernos y pueblos de la región
y la comunidad internacional por el apoyo brindado a Bolivia.
Asimismo, la resolución congresal, aprobada de forma
unánime, señala, en primer lugar, que el 14 de
febrero se cumplen 125 años de la ocupación chilena
y que el 20 de octubre se cumplen 100 años del Tratado
de 1904. Más adelante, afirma que la República
de Bolivia no ha renunciado ni renunciará a su legítimo
derecho retornar al mar. En tercer lugar, recuerda que Chile
es el único país del hemisferio con el que Bolivia
no tiene relaciones diplomáticas, lo que demuestra la
existencia de un problema. Posteriormente, la resolución
afirma que Bolivia posee importantes reservas de gas natural,
las cuales no pueden ser exportadas directamente por carecer
de un puerto propio. Finalmente, en el documento se manifiesta
que la demanda marítima es un asunto que debe abordarse
de manera bilateral y trilateral, a la hora de buscar una solución
definitiva al problema, y multilateral, al ser un asunto de
interés hemisférico e internacional. A partir
de dichos razonamientos, el H. Congreso Nacional decidió
conformar una Comisión Especial, encabezada por las Comisiones
de Relaciones Exteriores de ambas Cámaras, para coordinar
permanentemente con el Ejecutivo todas las acciones que corresponda
realizar, con el objetivo de lograr la reivindicación
marítima, e instruyó a los miembros representantes
del Congreso nacional hacer conocer, en todos los foros parlamentarios
a nivel regional, continental y mundial, la justa causa marítima
de Bolivia, demandando su apoyo y solidaridad para la solución
del enclaustramiento del país. Nunca antes, al menos
en lo que va de este periodo congresal, se había mostrado
la unidad ni la unanimidad con la que se aprobaron la declaración
y la resolución sobre la demanda marítima.
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ANTECEDENTES HISTORICO-DIPLOMATICOS
DE LA PERDIDA DEL LITORAL BOLIVIANO Y SUS CONSECUENCIAS PARA
EL EMPOBRECIMIENTO DE BOLIVIA
TITULOS HISTORICOS DE BOLIVIA SOBRE EL LITORAL
Bolivia tiene títulos históricos sobre el litoral
Pacífico. Los derechos del país sobre territorios
ubicados en las costas del Océano Pacífico se
remontan a la época de la colonia española y su
legitimidad está fuera de toda duda. Sin embargo, la
insistencia de algunos historiadores chilenos en pretender demostrar
lo contrario obliga a recordar algunos antecedentes histórico-diplomáticos.
EL VIRREINATO DEL PERU
El virreinato del Perú, entidad político-administrativa
establecida por España en 1542, durante el periodo colonial
incluyó los actuales territorios de Colombia, Ecuador,
Bolivia y Perú, así como los de Chile y Argentina.
Diversos estudios históricos testimonian que la audiencia
de Charcas, que fue la base administrativa sobre la cual se
conformó posteriormente la República de Bolivia,
limitaba con las costas del Pacífico. La audiencia de
Charcas abarcaba desde el río Loa en el norte ( al norte
de Tocopilla y al sur de Iquique, entonces territorio peruano)
a los 21º y el río Salado en el sur (al sur de Taltal
y al norte del valle de Copiapó) entre los grados 26
y 27. Las leyes IX y XII de la
Recopilación de Indias establecen claramente esa jurisdicción
de lo que a partir de 1825 fue el departamento boliviano de
Potosí. El 18 de abril de 1548, el pacificador La Gasca,
que definió los límites entre el virreinato del
Perú (Audiencia de Charcas en esa región) y la
capitanía de Chile, estableció el paralelo 25
como la demarcación más al norte de Chile. Este
mismo criterio fue expresado por don Pedro de Valdivia, conquistador
de Chile en su carta al emperador Carlos V de 15 de octubre
de 1550, en la que menciona textualmente el paralelo 25 como
el límite más al norte de su jurisdicción.
Queda claro que Chile nunca poseyó territorios más
al norte del valle de Copiapó y que esa realidad fue
sistemáticamente reconocida en todos los mapas que se
publicaron en el mundo hasta 1880. Sobre esa base la soberanía
boliviana era indiscutible cuando menos hasta el Paposo en el
paralelo 25.
EL VIRREINATO DEL RIO DE LA PLATA
Desde 1776, la audiencia de Charcas, que dependía del
virreinato del Perú, pasó a formar parte del virreinato
del Río de La Plata. Charcas se desprendió de
su antigua jurisdicción y el nuevo virreinato se creó
con las gobernaciones de Paraguay y Tucumán, la audiencia
de Charcas y la provincia de Cuyo, o sea, con lo que hoy son
Bolivia, la Argentina, Paraguay, la Banda Oriental y el estado
brasilero de Río Grande. La audiencia de Charcas constaba
de cuatro intendencias: la de La Paz, la de Santa Cruz, la de
Potosí y la de Charcas. A su vez, la intendencia de Potosí
estaba dividida en seis partidos: Porco, Chayante o Charcas,
Atacama, López, Chichas y Tarija. Consecuentemente, el
litoral sobre el Océano Pacífico o territorio
de Atacama formaba parte de la intendencia de Potosí.
Atacama tenía por límite contiguo a Chile el río
Salado, junto al Paposo a los 25° 31' 36" de latitud
sur.
CREACIÓN DE LA REPUBLICA DE BOLIVIA (1825)
Bolivia se estableció como república independiente
en 1825. Después de la Guerra de Independencia, al ser
establecido el territorio de los nuevos Estados americanos sobre
la base del principio "uti possidetis juris de 1810",
base del derecho territorial de las flamantes Repúblicas,
la República de Bolivia comprendía la antigua
jurisdicción de la audiencia de Charcas. En 1826, el
Mariscal Antonio José de Sucre, por entonces presidente
de Bolivia, clarificó la división política
del país. Las intendencias fueron convertidas en departamentos.
Bolivia quedó dividida en cinco departamentos: Chuquisaca,
La Paz, Cochabamaba, Santa Cruz y Potosí. Los departamentos
fueron divididos en provincias y éstas en cantones. Atacama
era una de las provincias dependientes de la prefectura de Potosí,
su capital era San Pedro de Atacama. Era una región magra,
un desiero sin agua, áspero y duro, que contenía
ricos yacimientos de salitre, borax y cobre.
Recién en 1867, se creó el departamento del Litoral.
Políticamente, el Litoral se dividía en dos provincias:
La Mar cuya capital era Cobija y Atacama cuya capital era San
Pedro de Atacama. La población del Litoral tenía
al nacer la República alrededor de 3.700 habitantes.
En 1885, 5.500 habitantes y en 1879 alrededor de 15.000 almas.
La superficie del departamento del Litoral era de aproximadamente
120.000 km2. Dos ríos marcaban sus límites, al
norte el Loa (con el Perú) y al sur el Salado (con Chile).
En la costa boliviana estaban los puertos de Antofagasta, Cobija
y Tocopilla, las bahías de Mejillones, Algodonales y
Herradura y las caletas de Catico, Guanillos, Michilla, Tames,
Gualaguala, Cobre y Paquica. También se habían
desarrollado poblados interiores como Calama y San Pedro de
Atacama.
PRIMER TRATADO DE AMISTAD, COMERCIO Y NAVEGACIÓN
SUSCRITO ENTRE BOLIVIA Y CHILE
El estatus territorial de Bolivia nunca fue observado por la
República de Chile, pues sus constituciones políticas
de los años 1822, 1823 y 1833 reconocieron que el límite
norte de Chile era el desierto de Atacama. Lo propio ocurrió
en el primer instrumento bilateral suscrito entre ambas naciones:
el Tratado de Amistad, Comercio y Navegación, aprobado
por el Congreso chileno entre 1833 y 1834.
AVANCES CHILENOS SOBRE LAS COSTAS BOLIVIANAS
La creciente importancia del salitre, unida al hecho de que
Bolivia contaba con escasa población en la provincia
de Atacama y muy reducidos medios para hacer valer su autoridad,
llevó a numerosos aventureros chilenos a establecerse
en aquel territorio desde 1840 y a explotarlo sin autorización
boliviana. Bolivia quiso solucionar estas infracciones, con
un espíritu amistoso hacia los migrantes. Sin embargo,
Chile rehusó tratar el asunto en tanto avanzaba sobre
territorio boliviano.
PRIMER TRATADO DE LIMITES SUSCRITO ENTRE BOLIVIA Y CHILE
(1866)
El primer Tratado de Limites, suscrito entre las Repúblicas
de Bolivia y Chile, fue el del 10 de Agosto de 1866, fijándose
como límite el paralelo 24° de latitud sur. El mismo
estipuló la mancomunidad de explotación del guano,
los metales y minerales en el territorio comprendido entre los
paralelos 23° y 25° de latitud meridional. De esta manera,
Chile logró llegar hasta el grado 24 y fue facultado
para trabajar y explotar las riquezas hasta el grado 23.
SEGUNDO TRATADO DE LIMITES SUSCRITO ENTRE BOLIVIA Y CHILE
(1874)
El 6 de agosto de 1874, se firmó el segundo Tratado
de Límites entre Bolivia y Chile. En virtud del mismo,
se mantuvo la línea divisoria en el grado 24° y los
derechos de explotación chilena hasta el grado 23°
subsistían. También se acordó que las industrias
chilenas no serían gravadas con impuestos durante 25
años. Un año después, el 21 de Junio de
1875, fue firmado un Tratado Complementario al de 1874, que
consignaba modificaciones de los Art. 3º y 10º e incorporaba
una cláusula de arbitraje.
IMPUESTO DE LOS 10 CENTAVOS
Poco tiempo después de ratificado el Tratado de 1874,
una empresa británica pidió que se le aprobara
una concesión para explotar salitre. El Congreso boliviano
impuso el pago de 10 centavos de boliviano por cada quintal
de salitre exportado. El establecimiento de este impuesto suscitó
una reclamación del gobierno de Chile, que sostenía
la violación del tratado antes mencionado, pese a que
el mismo únicamente favorecía a empresas chilenas
y no a las británicas. Por su parte, el gobierno de Bolivia
hizo saber que estaba llano a acogerse al recurso arbitral previsto
en el Tratado Complementario.
OCUPACIÓN DE ANTOFAGASTA
Como respuesta a la decisión boliviana, Chile decidió
ocupar el puerto de Antofagasta el 14 de febrero de 1879, localidad
en la que Bolivia no contaba con fuerzas militares. Después
de tomar Antofagasta, Chile ocupó los puertos de Cobija,
Mejillones y Gatico, las poblaciones de Calama y San Pedro de
Atacama y los yacimientos mineros de Caracoles.
LA GUERRA DEL PACIFICO
En 1879, Bolivia fue arrastrada a una guerra que no buscó
ni deseó. Tuvo que defender su soberanía y, en
aplicación de un tratado defensivo suscrito con el Perú,
intentó detener la invasión de su territorio.
Chile declaró la guerra conjuntamente a Bolivia y Perú
el 5 de abril de 1879. La contienda fue desigual, Chile se había
armado anticipadamente a la medida de sus intenciones. Bolivia
y Perú fueron sorprendidos casi desprovistos de medios
bélicos y los resultados de la invasión y las
ocupaciones, fueron la pérdida del litoral boliviano
y la ocupación de Tarapacá, Tacna y Arica.
La Guerra del Pacífico de 1879 se inició con
la invasión armada del litoral boliviano, donde cabe
destacar la heroica defensa de Calama y el papel desempeñado
por Eduardo Abaroa, el máximo héroe civil de Bolivia.
Como consecuencia de la guerra, el país perdió
120.000 Km2, 400 kilómetros de costa, varios puertos,
bahías y caletas, así como su acceso soberano
al océano Pacífico. En el territorio perdido por
Bolivia fueron descubiertos los yacimientos cupríferos
de Chuquicamata, que son los más importantes de Chile
y uno de los más importantes del mundo. También
se perdieron significativas reservas de guano y salitre que,
durante décadas, contribuyeron al desarrollo chileno.
Además, algunos de los principales depósitos de
azufre de Chile se encontraron en la ex-provincia boliviana
de Atacama. Como consecuencia de la pérdida de su litoral,
Bolivia no pudo acceder a la riqueza hidrológica y a
los recursos naturales de los fondos del mar. Además
parte del progreso y la prosperidad del norte de Chile es atribuible
al comercio con Bolivia.
PLANTEAMIENTOS DEL CANCILLER CHILENO DOMINGO SANTA MARIA
De dos cartas escritas por el ministro Domingo Santa María,
que posteriormente se convertiría en presidente de Chile,
se pueden extractar algunos párrafos que revelan su lucidez
como estadista. Una de esas comunicaciones es del 3 de diciembre
de 1879 y la dirige a su amigo José Victorino Lastarria:
"Dueños nosotros de todo el litoral boliviano y
de todo el departamento de Tarapacá, debemos dar un respiradero
y una puerta de calle a Bolivia....". Posteriormente, en
una carta a Rafael Sotomayor, ministro de Guerra en campaña,
repetiría las ideas un año después, en
noviembre de 1880: "No olvidemos que no podemos ahogar
a Bolivia. Privada de Antofagasta y de todo el litoral que antes
poseía hasta el Loa, debemos proporcionarle por alguna
parte un puerto suyo, una puerta de calle, que le permita entrar
al interior sin zozobra, sin pedir venia..." Santa María
no concebía que Bolivia se convierta en un país
mediterráneo y se preguntaba si su país, sin consultar
otro interés que el suyo, podía alterar el mapa
americano.
TRATADO DE ANCON SUSCRITO ENTRE PERU Y CHILE (1883)
El Tratado de Ancón de 1883 estableció la paz
entre Perú y Chile. El Perú le cedió a
Chile la provincia de Tarapacá y se convino la realización
de un plebiscito para definir la suerte de las dos provincias
que quedaban en manos de Chile: Tacna y Arica. El plebiscito
nunca llegó a efectuarse por la oposición de Chile.
En 1884, Bolivia se vio obligada a firmar un pacto de tregua.
Por ese instrumento jurídico internacional, Chile justificó
la ocupación de los territorios bolivianos conquistados
durante la guerra y tomó la administración de
las aduanas, que eran utilizadas por el Estado boliviano, apropiándose
de las recaudaciones como tributo de guerra.
EL PACTO DE TREGUA (1884)
Bolivia ante la amenaza de nuevas hostilidades con las tropas
chilenas concentradas en Puno, Tacna, Mollendo y Calama, se
vio obligada a firmar, en la ciudad de Valparaíso, un
Pacto de Tregua, el 4 de abril de 1884. Los términos
del mismo se mantuvieron en reserva hasta su aprobación
por los parlamentos de ambos países a fines de 1884.
Junto con el Pacto de Tregua se firmó un protocolo complementario,
el 30 de mayo de 1885. Ambos instrumentos eran totalmente favorables
a Chile y fomentaron la expansión de productos chilenos
en el mercado boliviano, con lo que el dominio de Chile fue
total.
ANEXION DE ANTOFAGASTA
En enero de 1887, el Senado chileno discutió y aprobó
un proyecto de ley que creaba la provincia chilena de Antofagasta.
El gobierno del vecino país aprobó la acción
de dicha legislatura el 12 de julio de 1888. Las autoridades
bolivianas protestaron, tanto por la discusión en el
Senado chileno como por la creación de una provincia
en base a territorios bolivianos que no habían sido cedidos
por el Pacto de Tregua. Sin embargo, al final, Bolivia no pudo
impedir la anexión de ese territorio. Antofagasta era
una provincia rica en yacimientos de salitre y, hasta la I Guerra
Mundial, la exportación de este producto, que se utilizaba
para incrementar la productividad agrícola, se convertiría
en una de las principales fuentes de ingresos para Chile.
TRATADO DE PAZ Y AMISTAD SUSCRITO ENTRE BOLIVIA Y CHILE
(1895)
Bolivia y Chile estuvieron muy cerca de llegar a un acuerdo
definitivo de paz en 1895, cuando ambos gobiernos firmaron cinco
convenios interrelacionados. El primero se refería a
la consolidación del dominio de Chile sobre los territorios
bolivianos ocupados y referidos en el Pacto de Tregua de 1884
y las obligaciones financieras emergentes de la guerra y la
ocupación chilena. El segundo, se refería a la
entrega de Arica a Bolivia, o en su caso, la Caleta Víctor,
por parte de Chile - una vez solucionado el diferendo entre
Chile y el Perú. El tercer tratado era de Reglamentación
Comercial. Los otros dos convenios eran protocolos que reglamentaban
los créditos y obligaciones económicas y la estipulación
de que estos convenios constituían un "paquete integral"
e indivisible entre sí. Estos tratados no entraron en
vigor debido a que el Congreso chileno no aprobó el quinto
protocolo que se refería a la indivisibilidad de los
dos protocolos referentes a la
transferencia de territorios y el restablecimiento de la paz.
NOTA DE ABRAHAM KONING
A comienzos del siglo XX, el gobierno de Chile decidió
enviar a La Paz como Ministro Plenipotenciario a Abraham Koning.
El 13 de agosto de 1900, Abraham Koning envió una famosa
nota-ultimátum al gobierno de Bolivia, la misma que la
historia recordará como uno de los documentos más
brutales y cínicos de la todos los tiempos, porque trataba
de consagrar impúdicamente el derecho de conquista. La
nota textualmente decía: "Terminada la guerra, la
nación vencedora impone sus condiciones y exige el pago
de los gastos ocasionados. Bolivia fue vencida, no tenía
con qué pagar y entregó el Litoral. Esta entrega
es indefinida, por tiempo indefinido; así lo dice el
Pacto de Tregua: fue una entrega absoluta, incondicional, perpetua"..."En
consecuencia, Chile no debe nada, no está obligado a
nada, mucho menos a la cesión de una zona de terreno
y de un puerto (a favor de Bolivia)." ..."Es un error
muy esparcido y que se repite diariamente en la prensa y en
la calle, el opinar que Bolivia tiene derecho de exigir un puerto
en compensación de su Litoral. No hay tal cosa. Chile
ha ocupado el Litoral y se ha apoderado de él con el
mismo título que Alemania anexó al imperio la
Alsacia y la Lorena, con el mismo título con que los
Estados Unidos de la América del Norte han tomado a Puerto
Rico. Nuestros derechos nacen de la victoria, la ley suprema
de las naciones"..."Que el Litoral es rico y vale
muchos millones, eso ya lo sabíamos. Lo guardamos porque
vale: que si nada valiera, no habría interés en
su conservación." La nota del Ministro Koning fue
entregada como un ultimátum al gobierno de Bolivia y,
a la larga, estableció los términos del tratado
de paz que suscribieron posteriormente ambos países.
TRATADO DE PAZ Y AMISTAD SUSCRITO ENTRE BOLIVIA Y CHILE
(1904)
Bolivia con su litoral militarmente ocupado, sin puertos ni
facilidades de tránsito, soportando la administración
chilena de las aduanas bolivianas, se vio obligada a aceptar
los términos de un tratado impuesto por Chile el 25 de
diciembre de 1903. El mencionado tratado fue rubricado en Santiago
por los cancilleres Pinilla de Bolivia y Edwards de Chile y,
en el mismo, se ratificaron los términos entregados por
Koning en 1900. Posteriormente, el texto definitivo del Tratado
de Paz y Amistad fue suscrito en Santiago, el 20 de octubre
de 1904, en base al documento de 1903. A cambio de la cesión
de su Litoral, Chile le concedió a Bolivia un régimen
de libre tránsito, una indemnización de 300.000
libras esterlinas y un ferrocarril de Arica a La Paz, con el
tramo chileno bajo la administración de su gobierno.
De esta manera, se consolidó la mediterraneidad boliviana.
Después de la suscripción del Tratado de 1904,
los esfuerzos de Bolivia para lograr retornar al Océano
Pacífico, han sido permanentes e indeclinables.
MEMORANDUM DEL CANCILLER SÁNCHEZ BUSTAMANTE (1910)
El 22 de abril de 1910, el canciller boliviano Daniel Sánchez
Bustamante, por órdenes del presidente Eliodoro Villazón,
dirigió una circular a los representantes del Perú
y Chile, en la cual exponía las justas aspiraciones del
país y explicaba el deseo boliviano de conseguir una
salida por Tacna o Arica, ambos territorios a la sazón
chilenos en virtud al Tratado de Ancón, aunque con posibilidades
de ser devueltos al Perú. Sánchez Bustamante decía:
"Bolivia no puede vivir aislada del mar. Ahora y siempre,
en la medida de sus fuerzas, hará cuanto le sea posible
para llegar a poseer por lo menos un puerto cómodo sobre
el Pacífico; y no podrá resignarse jamás
a la inacción cada vez que se agite este asunto de Tacna
y Arica que comprometen las bases mismas de su existencia"...Más
adelante, en el memorándum se afirma: "El gabinete
de La Paz estaría dispuesto a proponer bases y compensaciones
satisfactorias a los de Santiago y Lima, siempre que ellos quisieran
abrir las gestiones del caso, y que contemplasen la actitud
de Bolivia con justiciero espíritu". A pesar del
tono, la reclamación boliviana no prosperó, en
gran parte porque la situación definitiva de Tacna y
Arica no estaba resuelta y, de hecho, permaneció así
por casi veinte años más.
LA LIGA DE LAS NACIONES
Después de la Primera Guerra Mundial (1914 - 1918),
se abrió la posibilidad de discutir el Tratado de 1904.
En la Conferencia de París de 1919 y en la Liga de las
Naciones en 1920, la delegación boliviana planteó
la revisión del Tratado de 1904, junto al Perú,
que pidió la revisión del Tratado de 1883. No
obstante, el Perú posteriormente retiró su pedido.
Por su parte, el gobierno de Chile afirmó que la Liga
de las Naciones no tenía competencia ni atribuciones
para pronunciarse acerca de la modificación de instrumentos
jurídicos internacionales. A pesar de ello, el delegado
chileno Agustín Edwards ofreció, en forma solemne,
ante la comunidad internacional, resolver el problema marítimo
boliviano.
ACTA DE 10 DE ENERO DE 1920
El diplomático Emilio Bello Codecido que, como canciller
de Chile había suscrito el Tratado de 1904, visitó
La Paz en 1920 para suscribir un Acta con el canciller Carlos
Gutiérrez. Bello Codecido dejó establecido que
existía por parte del gobierno de Chile, el mayor deseo
de propiciar una política del más sincero y estrecho
acercamiento con Bolivia; y de procurar un acuerdo que le permita
satisfacer su aspiración de obtener una salida propia
al Pacífico. Con el propósito de cimentar sobre
sólidas bases la amistad futura de ambos países,
Chile estaba dispuesto a procurar que Bolivia adquiera una salida
al mar, cediéndole una parte importante de una zona al
norte de Arica y de la línea dentro del ferrocarril que
se hallaba en los territorios sometidos al veredicto del plebiscito,
que debía realizarse de acuerdo con el texto del Tratado
de Ancón.
PROPUESTA KELLOG
Posteriormente, el 30 de noviembre de 1927, el gobierno de
los Estados Unidos, por intermedio del Secretario de Estado
Frank Kellog, que mediaba en el diferendo peruano-chileno, después
de considerar la injusta situación en que Bolivia había
quedado al perder su soberanía marítima, envió
un memorándum a los gobiernos de Chile y Perú
proponiendo: "ceder a la República de Bolivia a
perpetuidad, todo derecho, título e intereses que ellas
tengan en las provincias de Tacna y Arica". El gobierno
de Chile accedió a considerar, en principio, la propuesta
de Kellog, mientras que el Perú rechazó la cesión
de los territorios de Tacna y Arica. La gestión de Kellogg
estuvo muy cerca de lograr una solución definitiva a
la cuestión de Tacna y Arica, y le permitió a
Bolivia aproximarse a resolver su enclaustramiento.
TRATADO DE 1929 SUSCRITO ENTRE PERU Y CHILE
En vista de que el plebiscito previsto en el Tratado de Ancón,
suscrito entre Chile y Perú, no se había efectuado,
los Estados Unidos promovieron una negociación entre
ambos países. En virtud de la misma se acordó
que Chile se quedaría con Arica y el Perú con
Tacna. Bolivia se sintió afectada por este tratado porque
en un protocolo complementario se estableció que los
gobiernos de Chile y Perú no podían, sin un consentimiento
previo, ceder a una tercera potencia la totalidad o parte de
los territorios motivo del acuerdo. La referencia a una tercera
potencia era una clara alusión a Bolivia. A partir de
ese momento, en opinión del ex presidente boliviano Daniel
Salamanca, Chile le puso el candado a la salida al mar de Bolivia
y le entregó la llave al Perú.
NOTAS DE 1950
En junio de 1950, el embajador boliviano en Chile, Alberto
Ostria Gutiérrez, y el ministro de Relaciones Exteriores
de la República de Chile, Walker Larraín, intercambiaron
importantes notas, en las que se propuso que sus gobiernos ingresen
formalmente en un proceso de negociación destinado a
satisfacer la necesidad boliviana, a través de un corredor
al norte de Arica. Dicha propuesta contó con la avenencia
del entonces presidente chileno Gabriel Gonzáles Videla.
Su gobierno expresó que estaba dispuesto a entrar formalmente
en una negociación directa para dar solución a
la salida libre y soberana de Bolivia, pero que, a cambio, solicitaba
una compensación no territorial. La fórmula conciliatoria
para Chile contemplaba "ceder a Bolivia, al norte de Arica,
una faja de terreno de un ancho de diez kilómetros, contigua
a la frontera peruana y que correría del litoral hasta
el límite, para que Bolivia se pudiera comunicar con
el Océano Pacífico, a través de su propio
territorio y pudiera construir su puerto. A cambio de ello,
Chile requería una aprovechar las aguas del Lago Titicaca
para generar energía hidroeléctrica que pudiera
ser utilizada en las provincias de Tarapacá y Antofagasta".
INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE HARRY TRUMAN
Tras diversas iniciativas internacionales de la diplomacia
boliviana, que permitieron actualizar el problema de la mediterraneidad,
el gobierno norteamericano presidido por el señor Harry
Truman propuso que, a través de medios pacíficos
y negociaciones directas, Chile y Bolivia entren a considerar
formalmente la cuestión de la salida al mar. En una asamblea
de la OEA, Truman dijo que "las aguas de las elevadas montañas
andinas" entre Bolivia y Perú podían servir
para "hacer un jardín en la costa de Sudamérica,
en el occidente de Chile y Perú, dando en cambio a Bolivia
un puerto en el Pacífico". Estados Unidos estaba
dispuesto a financiar el desarrollo de dicha región.
Lamentablemente, las gestiones diplomáticas no prosperaron.
DESVIO DE LAS AGUAS DE LAUCA (1962)
En el marco de una tensa y difícil relación bilateral,
en abril de 1962, el gobierno de Chile desvió, sin consentimiento
de Bolivia, las aguas del Lauca, un río internacional
de curso sucesivo. Ante este hecho, Bolivia acudió a
la Organización de Estados Americanos (OEA), la misma
que careció de efectividad para resolver este problema.
Como consecuencia del desvío de las aguas del río
Lauca, se produjo la ruptura de relaciones diplomáticas
entre ambos países.
SESQUICENTENARIO DE LA CREACIÓN DE LA REPUBLICA DE
BOLIVIA
El 6 de agosto de 1975, la Organización de Estados Americanos
conmemoró el sesquicentenario de la creación de
la República de Bolivia. En esta ocasión, se adoptó
una declaración, que fue la primera referencia explícita
de las naciones del hemisferio al problema del enclaustramiento
marítima. El texto de dicha declaración fue el
siguiente: "El Consejo Permanente de la Organización
de los Estados Americanos, formula lo siguiente"..."La
situación de mediterraneidad que afecta a Bolivia es
motivo de preocupación continental por lo cual todos
los estados americanos ofrecen cooperar en la búsqueda
de soluciones que, de acuerdo con los principios del Derecho
Internacional y especialmente con los contenidos en la Carta
de la Organización de los Estados Americanos, ayuden
a Bolivia a remover las dificultades que ha acarreado la situación
de mediterraneidad para su desarrollo económico y social,
conciliando intereses recíprocos y promoviendo entendimientos
constructivos."
Vale la pena destacar que, en la misma sesión, el delegado
por Chile manifestó: "La delegación de Chile
se asocia al sesquicentenario de la independencia de la República
de Bolivia con un sentimiento de hermandad, formulando sus mejores
votos por el progreso y bienestar de su pueblo. Compartimos
con júbilo esta fecha histórica que es también
de América, en la que culminó definitivamente
la independencia política de los países de América
del Sur...La delegación de Chile concurre con su aprobación
a la Declaración que formula el Consejo Permanente con
motivo de esta efemérides boliviana, y al hacerlo reitera
el espíritu de la Declaración Conjunta de Charaña,
manifestando una vez más su ánimo solidario"
NEGOCIACIÓN ENTRE 1975 Y 1978
En 1975, se inició un proceso negociador sobre un corredor
y un enclave soberano, que implicó la reaunudación
de relaciones diplomáticas entre Bolivia y Chile. El
proceso se conocería como el Abrazo de Charaña
y fue liderizado por el entonces presidente de Bolivia, Gral.
Hugo Bánzer, y el presidente de Chile, Gral. Augusto
Pinochet. El gobierno de Bolivia solicitó a Chile la
cesión de una costa marítima soberana entre la
línea de la Concordia y el límite del radio urbano
de la ciudad de Arica. Esta costa debería prolongarse
a través de una faja territorial soberana hasta la frontera
boliviano-chilena, incluyendo la transferencia del ferrocarril
Arica-La Paz. La respuesta chilena del 19 de diciembre de 1975
fue la siguiente "...se funda en un arreglo de mutua conveniencia
que no contendría innovación alguna a las estipulaciones
del tratado de 1904. Chile estaría dispuesto a negociar
la cesión de una franja de territorio al norte de Arica
hasta la línea de la Concordia...La carretera a Tambo
Quemado quedaría en territorio chileno...la cesión
mencionada estaría condicionada al canje simultáneo
de territorios... las instalaciones o construcciones estatales
existentes en el territorio a ceder, deberán ser adquiridas
por el Estado que recibe el territorio al precio de reposición
(Aeropuerto de Chacalluta, FFCC Arica-Visviri, etc). Posteriormente,
en virtud al Tratado de 1929, Chile consultó acerca de
la propuesta al Perú, quien planteó la opción
de un espacio geográfico trinacional. Chile rompió
las negociaciones, pese a que Perú ofreció flexibilizar
su posición. En síntesis, en ocasión del
Abrazo de Charaña, los tres países involucrados
presentaron oficialmente sus respectivas posiciones. En vista
del fracaso de las negociaciones, Bolivia y Chile volvieron
a romper relaciones diplomáticas en marzo de 1978.
RESOLUCIÓN 426 DE LA ASAMBLEA GENERAL DE LA ORGANIZACIÓN
DE ESTADOS AMERICANOS (OEA)
Al conmemorase el centenario de la Guerra del Pacífico,
durante la X Asamblea General de la OEA, Bolivia obtuvo la Resolución
426, que se considera la más importante resolución
en el marco multilateral. En la misma se señala que la
cuestión marítima es un asunto de interés
hemisférico permanente y que es necesario encontrar una
solución justa y equitativa que proporcione a Bolivia
un acceso soberano y útil al Océano Pacífico.
En otras palabras, la Resolución acepta que la cuestión
marítima no es un problema que únicamente afecte
a Bolivia y Chile, y además se recomienda iniciar negociaciones
para dar a Bolivia una conexión libre y soberana con
el océano Pacífico.
PRINCIPALES RESOLUCIONES DE LA OEA
Desde 1979 hasta 1989 se emitieron, anualmente, once resoluciones
de la OEA sobre la cuestión marítima. En 1980,
1981 y 1983, Chile dio su apoyo a las resoluciones de la OEA
sobre la cuestión marítima. En la resolución
de 1980, se exhortó a ambos Estados que "a través
de las vías correspondientes, inicien un diálogo
que permita la solución más satisfactoria".
En 1981, también se exhorta a los Estados involucrados
a que "a través de las vías correspondientes,
inicien un diálogo que permita la solución más
satisfactoria del problema marítimo boliviano".
Finalmente, en 1983, se exhorta a Bolivia y Chile a que "...en
aras de la fraternidad americana, inicien un proceso de acercamiento
y reforzamiento" de ambos pueblos "...orientado a
una normalidad de sus relaciones"... "incluyendo en
especial una fórmula que haga posible dar a Bolivia una
salida al soberana al océano Pacífico sobre las
bases que consulten las recíprocas conveniencias y los
derechos e intereses de las partes involucradas". En estos
casos, en el ámbito multilateral, ha existido la manifestación
de voluntad del Estado chileno para comprometer el inicio de
negociaciones para buscar una solución al problema marítimo
de Bolivia.
NEGOCIACIÓN 1986 - 1987
En 1987, el gobierno del Uruguay ofreció su cooperación
para que el tema marítimo se negocie en Montevideo. Para
la ocasión, Bolivia retomó la idea del corredor
y planteó la cesión de uno de los siguientes enclaves:
caleta Camarones, Tocopilla y la caleta Michilla. Infortunadamente,
en la respuesta del gobierno de Chile a la propuesta oficial
presentada por Bolivia, se rechazó dicha propuesta como
base de negociación. El canciller de Bolivia presentó
dos memorandums, en el primero se solicitó a Chile ceder
a Bolivia una costa marítima propia, soberana y útil,
unida al territorio de Bolivia , mediante una franja soberana
y útil, con límite norte la línea de la
concordia y como límite sur el curso del río Lluta
hasta un punto al este de Coronel Alcérreca y desde ese
punto una línea geodésica hasta el hito XI de
la actual frontera entre Bolivia y Chile. En un segundo memorando
se plantean tres alternativas de enclaves, en territorios no
sujetos al tratado de 1929: un enclave en Caleta Camarones hasta
Pisagua, de Tocopilla hasta Cobija y de Caleta Mochila hasta
Mejillones. El Gobierno de Chile recibió la anterior
petición en Montevideo, en reuniones efectuadas entre
21 y 23 de abril y comunicó que las mismas serian sometidas
a la superior consideración de se Gobierno. El 9 de junio
de 1987 Chile declinó considerar esa petición
y ofreció estudiar paliativos a la mediterraneidad boliviana.
GOBIERNO DE JAIME PAZ ZAMORA
Jaime Paz Zamora habló con su colega Patricio Aylwin
acerca de necesidad de resolver la cuestión marítima.
Por otra parte, Bolivia suscribió un Acuerdo de Complementación
Económica (ACE 22) con Chile, el mismo que buscaba ampliar
y diversificar el comercio de bienes y servicios entre los dos
países. Además, en 1989, el gobierno de Jaime
Paz decidió dar un viraje al tratamiento del tema marítimo
en la OEA, al obtener una resolución en la que se acuerda:
"Reafirmar la importancia que tiene la solución
del problema marítimo de Bolivia sobre bases que consulten
recíprocas conveniencias y los derechos e intereses de
las partes involucradas, para un mejor entendimiento, solidaridad
e integración del hemisferio, exhortando al diálogo
de las Partes y dejando abierta la consideración del
tema para cualesquiera de los próximos Períodos
Ordinarios de Sesiones de la Asamblea General a requerimiento
de una de las partes involucradas". Al final del gobierno
de Jaime Paz Zamora se produjo un fuerte distanciamiento político
entre ambos países.
INFORMES SOBRE LA CUESTION MARITIMA
Desde 1990, Bolivia ha optado por presentar ante la Asamblea
General de la OEA, informes anuales sobre la cuestión
marítima para testimoniar el permanente daño que
la mediterraneidad le causa a su economía y que representa
significativas ganancias para Chile. En diversas oportunidades,
a los informes que anualmente presenta Bolivia, se han adherido
diversos países de la comunidad interamericana.
GOBIERNO DE GONZALO SÁNCHEZ DE LOZADA
Durante el primer gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada
surgió la fórmula de negociación con Chile
"sin condiciones, pero tampoco con exclusiones". También
se produjo un acercamiento bilateral a través de emisarios
confidenciales para hablar sobre la cuestión marítima.
Los mismos intercambiaron información y exploraron fórmulas
de solución, que finalmente no prosperaron.
GOBIERNO DE HUGO BANZER SUAREZ
Uno de los propósitos del gobierno de Hugo Bánzer
Suárez fue restituir la jerarquía histórica
de la demanda marítima. En este contexto, los Ministros
de Relaciones Exteriores de Bolivia y Chile, se reunieron en
Algarbe (Portugal) y establecieron una nueva agenda de trabajo.
A partir de esa reunión, hubo tres encuentros políticos
al más alto nivel: los presidentes Hugo Bánzer
Suárez y Ricardo Lagos se reunieron en Brasilia en septiembre
del 2000, en Panamá en noviembre del 2000 y en Québec
en abril del 2001. En este contexto, Bolivia y Chile establecieron
una agenda de trabajo en la que se incorporaron todas las cuestiones
esenciales de la relación bilateral "sin exclusión
alguna".
GOBIERNO DE JORGE QUIROGA RAMIREZ
Después de la renuncia del presidente Hugo Banzer Suárez,
se hizo cargo de la primera magistratura de Bolivia, Jorge Quiroga
Ramirez, que se reunió con el presidente de Chile, Ricardo
Lagos, en noviembre del 2001 para proseguir las conversaciones
sobre la nueva agenda bilateral. Uno de los objetivos centrales
de la agenda externa del gobierno de Jorge Quiroga Ramirez fue
desarrollar el Proyecto Pacific LNG, cuyo objetivo era la exportación
del gas natural boliviano por puertos del Pacífico al
mercado norteamericano y aprovechar la exportación de
gas para que Bolivia tenga presencia y gravitación en
el Pacífico a través de la creación de
una Zona Económica Especial. Durante el segundo gobierno
de Gonzalo Sánchez de Lozada prosiguieron las negociaciones
del Proyecto Pacific LNG, sin haberse llegado a concretar las
modalidades requeridas para viabilizar el emprendimiento.
Indice
PERJUICIOS ECONOMICOS ORIGINADOS
POR LA MEDITERRANEIDAD BOLIVIANA
En virtud del Tratado de 1904, Bolivia se vio obligada a ceder
su Litoral a perpetuidad a Chile a cambio de compensaciones
que Chile debía cumplir. Estas compensaciones no han
sido cumplidas por el Gobierno chileno principalmente en los
siguientes aspectos:
a) El reconocimiento chileno a favor de Bolivia "y a perpetuidad,
del más amplio y libre derecho de tránsito comercial
por su territorio y puertos del Pacífico".
El Gobierno de Chile menciona siempre los beneficios concedidos
por el libre tránsito a favor de Bolivia. Sin embargo,
las exportaciones del país pagan un costo por pasar la
frontera, la circulación de las mercaderías bolivianas
por puertos chilenos no es gratuita y las disposiciones del
Tratado de 1904 y otros acuerdos complementarios son incumplidas
permanentemente por razones administrativas, sanitarias, de
seguridad y otras, motivando constantes quejas por parte de
los usuarios bolivianos en los puertos.
Autoridades e instituciones chilenas hacen cobros excesivos
e injustificados a los transportistas bolivianos. Asimismo,
se realizan cobros arbitrarios por el servicio de transferencia
de contenedores en tránsito (GATE IN/ GATE OUT. TACK)
y por el traslado (devolución) de contenedores vacíos
desde el puerto hasta los depósitos navieros. Desde la
concesión del Puerto de Antofagasta a la Empresa Antofagasta
Terminal Internacional (ATI), producida el 1º de marzo
del 2003, la mercadería de exportación boliviana
ha venido sufriendo un incremento en las tarifas de porteo de
minerales a granel, que representa un aumento de un 26 % por
tonelada. A esto se suma el doble manipuleo de la carga desde
el centro de acopio en Portezuelo, ubicado cerca de la ciudad
de Antofagasta, hasta el puerto, lo que representa un costo
adicional a los empresarios bolivianos de 2 dólares americanos
por tonelada y el costo de almacenaje a la carga IMO. Debido
a este apreciable encarecimiento, varias empresas mineras bolivianas
se han visto obligadas a dejar de exportar minerales
Asimismo, el tránsito de las mercaderías desde
y hacia Bolivia por territorio chileno no siempre ha sido "amplio
y libre". Al contrario, se sabe de numerosos casos en que
las autoridades chilenas han restringido o impedido este derecho.
El caso que afectó más a los intereses de Bolivia,
se produjo durante la Guerra del Chaco, cuando las autoridades
chilenas impidieron el tránsito de cargas destinadas
a Bolivia, cometiendo una infracción al Tratado de 1904
y a la Convención de Tráfico Comercial del 6 de
agosto de 1912. En forma similar, las autoridades chilenas,
mediante actos administrativos unilaterales, inmovilizaron los
embarques de minerales a los mercados mundiales como consecuencia
de la nacionalización de las minas decretada por Bolivia
el 31 de octubre de 1952. Además, en ocasiones, el tránsito
de la carga boliviana se ha visto afectada como consecuencia
de disturbios laborales en Chile, por ejemplo, huelgas o paros
de protesta en el gremio de los trabajadores portuarios en Arica
o Antofagasta.
Por otra parte, Chile viene implementando un proceso de privatización
de sus puertos, que también está afectado el régimen
de libre tránsito de las mercancías bolivianas.
El proceso de privatización vulnera el espíritu
del régimen libre tránsito, el mismo que se enmarca
en el Tratado de 1904 y las Convenciones de 1912 y 1936. Los
derechos bolivianos de libre tránsito son, a la vez,
obligaciones internacionales del Estado de Chile, de tipo intuito
personae, por lo que no pueden ser transferidas a un agente
privado. Se trata de responsabilidades intrínsecas del
Estado chileno. Desde la perspectiva del derecho internacional,
las empresas privadas concesionarias no pueden ser sucesoras
de las obligaciones que la República de Chile tiene con
el Estado boliviano.
Además, en el caso de la privatización del puerto
de Antofagasta, se han incrementado sensiblemente los costos
de las exportaciones de minerales, aspecto que ha incidido notoriamente
en la competitividad de este sector productivo. La próxima
licitación del puerto de Arica preocupa aún más,
porque al licitarse todos los sitios de atraque se estaría
estableciendo un monopolio, que seguramente incrementará
el costo de los servicios que se prestan en este puerto, en
el que la carga boliviana representa el 80% del total de la
carga movilizada.
b) El Tratado de 1904 establece que: "La República
de Bolivia tendrá el derecho de construir agencias aduaneras
en los puertos que designe para su comercio. Por ahora, señala
por tales puertos habilitados para su comercio los de Antofagasta
y Arica".
En aplicación de estas disposiciones y bajo el marco
del Sistema Integrado de Tránsito, en los puertos de
Antofagasta y Arica funciona una agencia aduanera boliviana,
representada por la Administración de Servicios Portuarios
- Bolivia (ASP-B), que se encarga de supervisar la operación
y almacenaje de la carga boliviana en tránsito, así
como de controlar el transporte de mercadería con destino
a Bolivia proveniente de ultramar. La privatización de
los puertos limita también la presencia de ASP-B y el
control que ésta ejerce sobre la carga boliviana en virtud
de los acuerdos vigentes.
Asimismo, cabe destacar que, aunque el Tratado de 1904 establece
a favor de Bolivia el más amplio y libre derecho de tránsito
por el territorio y puertos del Pacífico chilenos, las
autoridades de este país se han mostrado reacias y han
dilatado el tratamiento de las solicitudes de Bolivia para habilitar
nuevos puertos para su comercio exterior además de los
de Antofagasta y Arica.
c) Ambos países reconocerían y respetarían
los derechos de los ciudadanos "nacionales y extranjeros
que hubieren sido legalmente adquiridos en los territorios que,
en virtud de este Tratado, quedan bajo la soberanía de
uno u otro país"
El Art. 2° del Tratado de 1904 protegía a aquellos
ciudadanos bolivianos que tenían propiedades en los territorios
que, en virtud de este tratado, quedaron bajo la jurisdicción
de Chile. Infringiendo este Art. 2°, las autoridades chilenas
dictaron una ley que obligaba a los ciudadanos bolivianos "a
presentarse ante las autoridades a defender sus derechos por
el término de cuatro meses desde la vigencia de esa ley".
La propia Corte Suprema de Chile, violando los derechos de los
propietarios bolivianos de las Salitreras del Toco, falló
incumpliendo lo estipulado en el Tratado de 1904.
d) Finalmente, Bolivia podría acogerse -si se diera
el caso- a la cláusula que establece que "los favores,
exenciones y privilegios que cualquiera de las dos partes otorgare
a una tercera, podrán ser exigidos en igualdad de condiciones
por la otra".
El Art. 8° del Tratado de 1904 establece que si Bolivia
o Chile conceden cualquier privilegio, favor o exención
a una tercera nación, deberán también otorgarlos
al otro país firmante de dicho tratado. Esta cláusula
debió activarse apenas Chile concedió ciertas
facilidades territoriales y marítimas a favor del Perú
en virtud del Art. 5° del Tratado de Lima de 1929. Sin embargo,
esto no ha ocurrido. En esa ocasión Chile otorgó
al Perú:
- Una agencia aduanera
- Un muelle de atraque
- Una estación terminal para ferrocarril.
De acuerdo al mencionado artículo Chile debería
extender dichas prerrogativas en favor de Bolivia. Pese a que
el Perú tiene una larga faja costera, Chile le ha otorgado
un muelle de atraque y facilidades de tránsito en Arica,
que Bolivia, pese a ser un país mediterráneo,
no posee.
Indice
COSTOS GEOGRÁFICOS Y ECONÓMICOS DE LA GUERRA DEL
PACIFICO
Bolivia perdió un territorio de 120.000 Km2 con Chile.
En el mismo fueron descubiertos los yacimientos cupríferos
de Chuquicamata, que son los más importantes de Chile
y del mundo. Décadas después, como expresara el
ex Presidente chileno Salvador Allende, el cobre se convirtió
en "el sueldo de Chile". Bolivia también perdió
significativas reservas de guano, salitre y azufre, que contribuyeron
al desarrollo chileno.
Los altos costos de transporte y servicios que Bolivia debe
soportar, le impiden acceder a los mercados internacionales
en condiciones similares a otros países con costa marítima,
situación que la hace perder competitividad. Las exportaciones
nacionales además deben absorber los costos derivados
del sistema integrado de transporte para acceder a los puertos.
Asimismo, Bolivia no ha podido desarrollar, entre otras actividades,
industrias derivadas de los productos marinos, las cuales tienen
un significativo dinamismo en el comercio mundial y obtienen
buenos precios internacionales. Tampoco se han podido desarrollar
servicios e industrias vinculadas a la actividad naviera como,
por ejemplo, astilleros, la industria naval, los servicios portuarios,
el practicaje-pilotaje y el almacenamiento (silos, depósitos,
patios, etc.).
Por otra parte, como consecuencia de la pérdida de su
litoral, Bolivia no puede acceder a las riquezas y recursos
naturales de los fondos marinos y no disfruta del beneficio
económico originado por la venta de productos marinos,
minerales o petróleo.
El país además tiene desventajas muy significativas
para participar del comercio de servicios y el transporte marítimo
con flotas de propiedad nacional y con bandera boliviana.
También cabe destacar que, parte del progreso y la prosperidad
del norte de Chile, es atribuible al comercio con Bolivia. En
este contexto, por ejemplo, es importante señalar que
80% de la carga movilizada por el puerto de Arica es boliviana,
que los productores mineros utilizan el puerto de Antofagasta
y que, gran parte del contrabando que afecta a Bolivia, proviene
de la Zona Franca de Iquique.
En el ámbito político, las reclamaciones de Bolivia
por una salida al mar son utilizadas frecuentemente por los
gobiernos de Chile para fines internos, buscando consensos y
respaldo doméstico.
Finalmente, es paradójico recordar que un Gobierno militar
chileno tuvo mayor coraje que los Gobiernos democráticos
para reconocer el problema marítimo, buscando establecer
una solución definitiva al tema. Dicha negociación
fracasó, entre otros motivos, porque la oposición
interna en el vecino país consideraba que estos problemas
debían ser solucionados por Gobiernos democráticos,
que supuestamente tenían mayor apoyo y legitimidad. Sin
embargo, a pesar de que la transición democrática
en Chile se produjo hace más de una década, el
problema marítimo boliviano permanece latente.
Indice
OTROS COSTOS ASOCIADOS A LA MEDITERRANEIDAD BOLIVIANA
- Los altos costos de transporte y servicios portuarios afectan
negativamente la competitividad de los productos bolivianos
en el comercio internacional y dificultan la expansión
de su comercio exterior, que se concentra principalmente en
el intercambio con los países vecinos.
- Bolivia tiene dificultad para proyectarse hacia la Cuenca
del Pacífico, una de las cuencas de mayor desarrollo
económico y comercial del mundo en las últimas
décadas.
- La mediterraneidad limita la competitividad de la economía
boliviana, incidiendo negativamente en la atracción
de inversiones extranjeras y en la captación de procesos
de transferencias de tecnología.
- En Bolivia se ha debilitado o se ha perdido la "conciencia
marítima", situación que no permite planificar
proyectos de comercio y de desarrollo económico en
función de la perspectiva que ofrece el acceso al mar.
- Al carecer de una costa soberana, Bolivia no pudo entrar
en contacto con las principales corrientes migratorias del
siglo XIX y con las corrientes de principios del siglo XX,
que históricamente se concentraron en los bordes de
Sudamérica.
- El país sufrió una pérdida de actividad
productiva y de servicios al carecer de un territorio aledaño
al mar. Estas actividades se realizaron en territorio chileno
y beneficiaron a su economía. Entre otras actividades,
se podrían mencionar el transporte carretero, el transporte
ferroviario, el uso de puertos, el turismo etc.
- Los costos de transporte y servicios portuarios exigidos
por Chile deben pagarse en moneda dura, lo cual representa
un apreciable drenaje de divisas en favor de Chile.
- Diversos organismos internacionales han realizado estudios
que demuestran el impacto negativo que tienen los sobrecostos
económicos que pagan los países mediterráneos.
Entre ellos, se puede destacar algunos estudios del Fondo
Monetario Internacional y de la UNCTAD, realizados en 1994
y 2001, que establecen que un alto porcentaje de los ingresos
por concepto de exportación de los países mediterráneos
están destinados al pago de servicios de transporte
y seguro. Bolivia encima se ve perjudicada por su diversa
y difícil geografía.
- Analistas internacionales como Jeffrey Sachs, estiman que
los países mediterráneos pierden 0,7 puntos
porcentuales en sus tasas de crecimiento, precisamente por
su condición de mediterraneidad. De dicho análisis,
se desprende que en los últimos diez años los
costos de enclaustramiento boliviano ascienden a más
de $US 4,000 millones de dólares. Este dato además
permite inferir la significativa pérdida del producto
interno bruto durante más de 120 años de desmembración
marítima.
Indice
COLOFÓN
Para concluir, cabe destacar que la reintegración
marítima es un objetivo permanente e irrenunciable de
la política exterior boliviana. Chile es el único
país del hemisferio occidental con el que Bolivia no
tiene relaciones diplomáticas, lo que demuestra la existencia
de un problema pendiente. El pueblo de Bolivia sufre cotidianamente
el costo de la mediterraneidad. En la actualidad, pese a poseer
enormes reservas de gas natural, las segundas en Sudamérica,
al carecer de un puerto propio, Bolivia no puede exportar directamente
dichas reservas para beneficiar a su población.